[Edición #565 | 25.03.2008]
Provincia | Reunión en Junin: cuestiona a las autoridades partidarias y piden elecciones lìmpias
Internas fallidas de radicales k
Unos -los llamados radicales K- acusan a la actual estructura radical de ser verdaderos dinosaurios y manejar al partido como un feudo, y los otros, las actuales autoridades partidarias, dicen que ellos quieren convertir a la UCR en una colonia del kirchnerismo. Las serias diferencias que vienen sosteniendo estos dos sectores de la alicaída UCR, se remontan al mismo momento en que Néstor Kirchner los sumara a ser parte de un proyecto nacional. Sin embargo, la vieja guardia radical -Alfonsín, Moreau, Storani, y el propio presidente de partido Gerardo Morales-, descreen de aquel abrazo. “Lo de Kirchner no es la continuación del abrazo Perón-Balbín, más bien es la sumisión partidaria al poder central”, razonan por lo bajo los seguidores de Federico Storani. Por lo pronto y a modo de marcar la cancha, el partido radical sancionó con la expulsión a diversos dirigentes, entre ellos al actual vicepresidente de la nación Jorge Cobos, ex gobernador de Mendoza.El mendocino, junto a otros gobernadores, intendentes, legisladores y dirigentes radicales, se sumó a la denominada concertación plural delineada por el ex presidente Kirchner. En esta ruta se incorporaron intendentes como Enrique “Japonés” García y Gustavo Posse, en lo que a zona norte respecta. A tal extremo afianzaron sus lazos ambos jefes comunales con los K, que en las últimas elecciones salieron a la cancha con los colores del Frente para la Victoria. La jugada no sólo fue resistida por parte de la tropa peronista -en especial la que conduce en San Isidro, Sebastián Galmarini- de ambos distritos. En la partida se anotaron radicales que, quedando fuera de toda jugada, salieron a cuestionar a sus viejos jefes. En especial al imputado intendente Enrique “Japonés” García. Así fue como la vieja guardia radical, en las últimas elecciones le armó una lista con el lavagnismo. A la cabeza iba el ex presidente del Concejo Deliberante Ricardo Ortíz, hasta ayer hombre de absoluta confianza y siempre dispuesto a cumplir con los pedidos de su jefe político.Claro que la jugada de Néstor Kirchner, de sellar aquello que Perón como Balbín no pudieron concretar (la unidad de aquellas dos grandes corrientes políticas, en busca de un proyecto nacional), no fue aceptada por el partido. La negativa surgió del propio seno del concejo partidario de la UCR. Sin amilanarse el radicalismo k avanzó. Cerró fila con el oficialismo, compartió lista y aún aguarda ser parte activa del gobierno. Y mientras espera esta promesa, armó su propio plenario en la ciudad de Junín. El pasado fin de semana, con Cobos a la cabeza, exigieron la reorganización de la UCR. Para esto destacaron la importancia de dejar de lado las expulsiones, convocar a elecciones limpias y transparentes de todas las autoridades partidarias. Tres gobernadores, más de 160 intendentes, concejales legisladores y algunos funcionarios avalaron la postura que fue rechazada de plano por las actuales autoridades nacionales de la UCR. Con sumo olfato, Raúl Alfonsín también descartó una alianza bajo estas condiciones. Él sabe, tal vez más que nadie, que una alianza con el peronismo en el actual estado de debilidad que muestra la UCR, los dejaría en inferioridad. Sobre todo, a los viejos popes del radicalismo. Por lo pronto, los radicales disidentes seguirán arriesgando fórmulas políticas que les garantice una continuidad política. Mientras el imputado García pone los últimos cartuchos que le quedan en recorrer un campo depredado, Gustavo Posse posa la mirada en otros lotes. El vicentelopense se corrió hasta Junín en busca de nuevos aires. Posse ausente con aviso. El possismo jura y perjura que no le interesa la UCR. “Estamos en el armado provincial de partidos vecinales”, aseguran los más íntimos colaboradores del sanisidrense. Pero lo cierto es que Gustavo Posse parece haber emprendido un camino de complicada construcción. Así como no es visto con los mejores ojos por los “muchachos peronistas”, todavía no tiene en sus manos una estructura política fuerte que le de cierta independencia. A su favor cuenta que tanto Cristina como Néstor Kirchner lo ven como un dirigente potable y creible, como para armar el futuro inmediato. “García es el pasado, la vieja dirigencia que aún debemos bancar”, suele escucharse por Balcarce 50. Pero más alla de los juicios penales que penden sobre su cabeza y los múltiples reclamos vecinales, lo cierto es que el intendente de Vicente López nunca salió del distrito. No tiene armado ni vuelo propio que le permita caminar algunos rincones de la provincia. Cuando salió a pelear la interna partidaria apenas mordió el 10% de los votos. A diferencia de otros jefes comunales, el mandamás de Vicente López no tiene un equipo que lo venga acompañando desde sus inicios. Pero 20 años al frente del municipio tampoco aseguran que sea un ogro en términos políticos. Sabe que del otro lado tiene una oposición diezmada y otra alquilada -como sucede con sectores del Frente para la Victoria, del PRO y del ARI-, que áun le permite caminar con cierta holgura.
Provincia Por favor, déjenos su comentario acerca de esta noticia
VOLVER
|
|
|