[Edición #566 | 14.04.2008]
Vicente López | El obispo Jorge Casaretto jugo politicamente y tiro la bola
Por voluntadad de Dios: no hagan juego
Considera como un factor negativo, la instalación de bingos y casinos. Puso su mirada sobre la zona norte, en particular Vicente López, donde cree ver la intención empresarial de desembarcar con la “timba”, en perjuicio de la cultura del trabajo y el esfuerzo. El imputado intendente García mira con simpatía la instalación de un casino. Voces y opiniones.
La punzante crítica realizada por el obispo sanisidrense Jorge Casaretto, en torno al juego (bingos y ruletas) no pasó inadvertida para la estructura política. Poniendo su mirada sobre los municipios de Vicente López y San Isidro, donde el ministro de la iglesia cree que penden pedidos para instalar salas de juego, intentó golpear más allá de la estructura local. A nadie podrá escaparle las diferencias existentes entre el gobierno nacional y la Iglesia Católica. Algo habitual y normal en otras latitudes -España, Italia, por ejemplo-, pero cuando sucede en Argentina pareciera cobrar un voltaje desmedido e interesado. Casaretto no sólo carga con el título de obispo, es el responsable de la Pastoral Social. Desde esa posición, el sanisidrense salió a fustigar a los que “alientan la cultura del juego, que tanto daño hace a la familia”. Quedaba claro que su objetivo era sacudir y castigar indirectamente al gobierno nacional. Y marcarle la cancha a aquellos intendentes que miran con buenos ojos el juego oficial. Su cruzada no es individual, viene de la mano de otras diferencias señaladas por Monseñor Bergoglio. Fiel al manejo de poder que viene marcando a lo largo de su rica y en muchos casos contradictoria historia, la Iglesia controla sus dichos con las mismas miserias que el resto de los factores de poder. Y esto se traslada sobre cada comunidad en la que trabaja.Con sus declaraciones, Casaretto puso al descubierto algo que en la Zona Norte viene dando vuelta desde hace años: ¿se instalarán más casinos y bingos?. Y cuando un obispo opina en la región, su voz pesa en las columnas del poder y de la sociedad. Así como no quiere juego, tampoco quiere hoteles alojamiento. De hecho, San Isidro nunca los tuvo. Tampoco quiere educación sexual, aborto, divorcio, y analizar mucho el pasado, y no está mal (para los creyentes), si su fe así lo establece. La historia demuestra que una Iglesia comprometida con un proyecto nacional, siempre da buenos frutos. Caso contrario, los resultados son los tradicionalmente conocidos.No va másEs cierto que para muchos sociólogos y estudiosos del tema, habilitar salas de juego en cercanías de grandes centros urbanos no es lo más aconsejable para la salud de la población. Demás está decir que las fantasías de levantarse con dinero de manera rápida y sencilla alienta a los jugadores. Bastaría pararse en las puertas del casino de Tigre o en el Bingo de San Fernando, para detectar la concurrencia de los sectores más desprotegidos, que son los que más temprano dejan su dinero. Generalmente terminan despojados hasta de sus ilusiones. La historia reciente da cuenta de que la “irrupción” del juego dio sus primeros pasos de la mano de Alfonsín y del entonces gobernador Alejandro Armendáriz. El estallido final se dio en los 90, con la habilitación de bingos (22 en toda la provincia) y de un gran casino en el Tigre. Detrás de esos bingos se tejieron decenas de fábulas de coimas para poder instalarse en tal o cual municipio. Bajo este fárrago de dudas, el Tigre de Ubieto tuvo su casino. La instalación no fue gratuita, hoy el municipio recibe más de 5 millones de pesos al año.Mientras Menem controlaba los destinos del país y Duhalde gobernaba Buenos Aires, algunos corrillos deslizaban que las licencias de cada bingo tenían precio. Vicente López tenía la licencia para habilitar un bingo, pero diferencias con el imputado intendente García dejaron a este distrito sin su sala. En aquel entonces se hablaba -así confiaba un legislador a Lo Nuestro-, que una licencia de bingo cotizaba 200.000 dólares. Cierto o no, lo real fue que el juego oficial no recaló en estos pagos. La otra cara de la moneda fue San Isidro. Siempre se ha caracterizado por su fuerte negativa al juego. Aún en estos tiempos, en que no faltan los empresarios que pretenden instalar tragamonedas en el hipódromo. Por eso la arremetida del Obispo y su clara mención sobre los dos distritos de la región. Desde el municipio y de manera oficial, no sólo ratifican su apuesta histórica que dice no al bingo y al casino, sino que niegan que en algún despacho exista un pedido de habilitación.Más preocupados parecen estar en Vicente López. Sucede que los nuevos emprendimientos comerciales -el de Carrefour y De Narváez-, podría traer la presión sobre una administración castigada por juicios penales y los constantes reclamos vecinales. Por lo pronto, el intendente Enrique García, en una reciente reunión mantenida en su despacho con funcionarios y concejales, abordó el tema. Lo que demuestra que acusó recibo de lo dicho por Jorge Casaretto. La reunión fue el pasado 12 y de acuerdo con lo que pudo rescatar Lo Nuestro, se descartó, en principio, cualquier iniciativa que tienda a instalar salas de juego. Pero quienes conocen las entrañas del poder municipal, aseguran que las contradicciones y mentiras en las que suele recaer el intendente, podrían dejar abierta una puerta. Por lo pronto, en recientes declaraciones periodísticas, el imputado abrió la posibilidad para un casino: si el juego viene con obras para la comunidad, no estaría mal visto. El presidente del bloque UCR, Fabián Gnoffo, al momento de ser consultado aseguró que “la primer noticia que tengo, la obtuve cuando leí lo de Casaretto”. Y amplía: “no hay nada de cierto sobre lo dicho, ni en el Concejo Deliberante ni en el Departamento Ejecutivo existe algún pedido al respecto”. Gnoffo dice “que en lo particular, soy una persona que no frecuenta salas de juego, pero realmente no tengo posición tomada, y lo mismo sucede en el bloque”, “llegado el caso -agrega- analizaría y estudiaría el tema”. En tren de especulaciones, el concejal confía que si el juego aportara recursos genuinos para obras concretas hacia la comunidad, por caso viviendas, lo analizaría con la preocupación y responsabilidad del caso. Una postura más distante sostiene la concejal Silvia Maldonado (ARI). Para ella, “lo importante es instalar la cultura del trabajo y no la del juego”. “Me parece -argumenta- que apostar al juego cuando las necesidades y prioridades pasan por otra lado, sería como ir a contramano de lo que la gente que nos votó, quiere”. Maldonado no deja pasar por alto las declaraciones del obispo: si lo dijo es porque seguramente sabrá de algún pedido concreto que esté dando vueltas por algún despacho oficial.A su turno, el vecino de Vicente López y actual diputado provincial Guido Lorenzino (PJ-Frente para la Victoria), se mostró sorprendido por los dichos del obispo. “Primero, para instalar un bingo o casino, hay que modificar la ley y esto ni siquiera está en la agenda parlamentaria”, explica el legislador, para aclarar que “debatir sobre algo abstracto, donde ni siquiera existe un borrador, cuanto menos, me parece una pérdida de tiempo”. No obstante, Lorenzino cree que “lo correcto (antes de analizar si bingo sí o bingo no), es debatir un modelo de ciudad y sobre el estilo de vida que queremos como comunidad, a partir de ahí saldrá -dice- si son necesarias las salas de juego”.“La iglesia siempre se opuso, pero la verdad es que la gente cada día juega más”, razona el concejal Gabriel Vanelli (PRO), para agregar que “esto parece una batalla perdida, al igual que la droga, entonces habrá que actuar con seriedad y responsabilidad”. Vanelli no dice sí ni no al juego en Vicente López, pero recuerda que “nuestros vecinos van a la Capital, a San Fernando o Tigre a dejar sus fichitas, entonces me parece que llegó la hora de debatir en el Concejo Deliberante y con la comunidad, si es prudente habilitar salas en nuestro distrito”. Desde otra óptica, el Secretario General del gremio de Vialidad de la República Argentina y vecino de Olivos, César González, expresa su negativa a todo lo que se refiera al juego. “Si hablamos y estamos convencidos de que el trabajo dignifica al hombre, y que la mejor apuesta para nuestros hijos es jugar a la cultura del trabajo, no me parece serio incentivar este tipo de actividades en nuestro distrito”, expresa el dirigente.Habrá que señalar que el juego oficial que transita por toda la provincia, recauda poco más de 800 millones al año. Ese dinero, tal cual aseguran en el gobierno de Scioli, se destina a rubros como seguridad, educación, salud, desarrollo humano -planes sociales, organizaciones sociales y religiosas-, y un porcentaje va a las arcas municipales. Como se observa, la fuente de ingreso es muy jugosa y donde hay dinero, hay poder. Y cuando éste está mal utilizado puede constituirse en un verdadero peligro social. Vaya si lo sabe la Iglesia. En el libro “Por Voluntad de Dios” se describe la trama de poder interno de la iglesia, que terminó -de acuerdo con los argumentos del escritor David Yallop- con la vida de Juan Pablo II. No muy lejos de estos manejos de dinero y poder se ubican también los evangelistas. El despliegue encarnizado por el predicador mediático Luis Palau, fue otro calco de lo que significa la fe a la hora de construir poder.
Vicente López
| Fecha: |
14/04/2008 |
| Nombre:
| Beatriz |
| Email: |
como_siempre004@yahoo.com.ar |
| Comentario: |
Asi como dice que no al juego el obispo que diga tambien que no a las antenas de telefonia celular que instala el obispado en colegios (La Salle) e iglesias, creo que la salud de los niños y los mayores prima ante todo, pero como digo siempre, haz lo que yo digo pero no lo que yo hago. Ellos pregonan la vida y siembran la muerte. |
| Fecha: |
25/04/2008 |
| Nombre:
| Rolando Moyano |
| Email: |
rolando9999@hotmail.com |
| Comentario: |
Sin perjuicio de poder conocer los intereses que pueda tener la curia para criticar o rechazar la instalación de los antros de juego en Vicente López, no deja de ser un importante factor de presión para el católico intendente García que años atrás abonó al episcopado casi $ 300.000 por servicios de consultoría para "civilizar" a los vecinos del barrio Las Flores cuando se hablaba de trasladarlos a un barrio donde eran resistidos.
¿Acaso será que el ministro de Dios le está recriminando al soberano de Vicente López que omitió considerar la necesidad de "preparar y orientar" a los jugadores que asistirían a las futuras salas? ¿Tal vez haga falta contratar alguna consultoría?
Cosas vederes Sancho... |
| Fecha: |
28/04/2008 |
| Nombre:
| javi |
| Email: |
ngccvl@gmail.com |
| Comentario: |
tema impoirtante si se viene en estos próximos meses, nuevamente la misma lucha. los vecinos contra el intendente o como está de moda decirle, el imputado... que no nos gane esta vez. no esperemos a que abra para hacernos escuchar. http://nuevageneracionccvl.blogspot.com/ |
| Fecha: |
28/04/2008 |
| Nombre:
| Guido Ezequiel Carera |
| Email: |
guido_carera@hotmail.com |
| Comentario: |
Cito:
“Primero, para instalar un bingo o casino, hay que modificar la ley y esto ni siquiera está en la agenda parlamentaria”, explica el legislador, para aclarar que “debatir sobre algo abstracto, donde ni siquiera existe un borrador, cuanto menos, me parece una pérdida de tiempo”. No obstante, Lorenzino cree que “lo correcto (antes de analizar si bingo sí o bingo no), es debatir un modelo de ciudad y sobre el estilo de vida que queremos como comunidad, a partir de ahí saldrá -dice- si son necesarias las salas de juego”, dicho por Guido Lorenzino, Diputado Provincial por el Frente Para la Victoria (FPV). Primero, analizemos lo contradictorio de la noticia: "hay que modificar la ley para instalar un bingo o un casino". ¿De qué ley estamos nosotros hablando? Porque hasta donde yo se, un municipio tiene ORDENANZAS y Vicente López no es una ciudad autónoma de la Provincia. Y porque voy a afirmar porqué es esto una falacia: Si el distrito de Tigre (Pcia. de Buenos Aires), el distrito de San Fernando (Pcia. de Buenos Aires) tienen casino, entonces quiere decir que YA HAY una LEY PROVINCIAL que faculta y da permiso a los municipios a permitir la instalación de estos juegos. Y lo peor de todo; si hablamos que hay en total 22 casinos en la Provincia y que esta política del juego se ha instaurado en la época de Armendáriz y luego continuada en el gobernación de Duhalde, pues creo que al Sr. Diputado no le vendría mal un poco más de asesoriamiento en la historia legislativa de nuestra Provincia. Mi intención no es ofender, pero si pagamos los vecinos los impuestos, entonces queremos de los funcionarios -quienes gracias a nosotros han llegado a ocupar una banca- que gestionen y administren con capacidad, eficiencia y discernimiento, las políticas y el accionar de la Provincia.
En respuesta al Concejal Vanelli, disiento a su forma de pensar acerca del tema. No creo prudente ni correcto dar por afirmado que esto es "una batalla perdida" porque sino el día de mañana nos veremos con representantes del pueblo que nos dirán "conformense con lo que hay; esto es lo que hay". Y me alegro que se sepa que la gente juega cada vez más, porque eso quiere decir, y eso le da la razón a la Concejal Silvia Maldonado que hay que volver a instaurar la cultura del trabajo y la del ahorro, porque recordemos que muchos tienen una adicción al juego y gastan o invierten vulgarmente en fichitas cuales luego tienen consecuencias económicas poco favorables. |
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Peronistas con Casaretto
El pasado 4 de abril, un grupo de dirigentes políticos, enrolados en el peronismo de Vicente López, se reunió con el obispo Jorge Casaretto, para charlar sobre la posible apertura de un casino en este distrito. Si bien la intención era conocer de primera mano la postura del Obispo, el encuentro realizado en la sede episcopal, dio pie para que los peronistas Gustavo Campero, César González, Carlos Arena y Alberto Oliva, se mostraran coincidentes con la posición de la iglesia.
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