Director
Miguel Armaleo
HOME
  Contactenos
Nacion Provincia Región Norte San fernando San Isidro Tigre Vicente López
Recuadros
[Edición #535 | 20.11.2006]
Vicente López | Instituto de Nivelación Psicopedagógico para chicos con capacidad diferente

El arte: motor de esperanza

Creado en 1964 por Ángela García Ramírez, es pionero en la educación combinada por distintos profesionales a través de talleres de pintura, música y cocina, entre otros. El mes pasado el trabajo de un alumno del Instituto fue premiado en el Concurso de Dibujo y Pintura Jonas Salk para personas con discapacidad de todo el país.

El Instituto de Nivelación Psicopedagógico es una casa antigua con muchas habitaciones y patio trasero. Su decoración denota alegría y calidez. La atención brindada a los alumnos por cocineras, maestras y directora requiere de especial dedicación y cariño. Los chicos que allí concurren tienen capacidades diferentes.
Dicen que el verde es el color de la esperanza. Y esperanza sobra en cada rincón ya que el verde predomina en todos los ambientes de esta gran casa, al igual que las manzanas del mismo tono que decoran el baño y los escritorios.
Este centro educativo terapéutico fue creado en 1964 por Ángela García Ramírez, quien tuvo la visión de crear el primer lugar en la Argentina que reuniese diferentes especialistas para tratar a los chicos. Allí trabajan conjuntamente fonoaudiólogas, psicopedagogas, psicoterapeutas y psiquiatras. Diariamente en el instituto se dictan talleres de pintura, música, cocina, huerta y natación con el fin de estimular el aprendizaje.
Cada alumno con su uniforme blanco parece un angelito. Uno de ellos es Mariano Feito. Tiene 25 años y padece de autismo. Un trabajo suyo realizado en el instituto obtuvo el primer premio del XIX Concurso de Dibujo y Pintura Jonas Salk para personas con capacidades distintas de todo el país.
El concurso se realiza desde 1987 y es organizado por la Secretaría de Cultura de la Municipalidad de Vicente López.
Este año se recibieron 503 obras pertenecientes a treinta y dos instituciones provenientes de siete provincias, entre las cuales estuvieron Buenos Aires, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Entre Ríos, La Pampa, Mendoza, Santa Fe y Salta.
La competencia está dividida en cuatro categorías: “A” motoras, “B” discapacitados mentales, “C” ciegos y mudos y “D” autistas y psicóticos.
La pintura de Mariano, un dibujo colorido de líneas que se entrecruzan formando círculos que a primera vista podría confundirse con una figura 3D, es perfecta con una gama de colores que se mantienen en un mismo trazo sin salirse de su camino.
Una de las estimulaciones que reciben los chicos autistas es a través del arte. Mariano comenzó desde muy pequeño a pintar. En un principio todos los dibujos que hacía los rompía pero a partir del trabajo y la ayuda del Instituto y de los suyos hoy en día se convirtió en un gran artista.
El escritor Michael Samuels, autor del libro Creatividad Curativa, asegura que “al pintar uno se dirige al lugar de su vida que debe ser curado. Va a la experiencia física de la enfermedad, la desesperación, la ira, la rabia. Pinta figuras que reflejan sus propias emociones”.
El instituto se diferencia de otros lugares por ser “chico” y priorizar el número de alumnos: diez por aula como máximo. Además, se divide en tres niveles. Hay un nivel para chicos con mayor retraso, otro de lecto escritura, y por último aquellos que están entrando hacia la socialización. Mariano participa en los dos últimos niveles.
Las maestras y la directora del instituto luchan por poder integrar a los chicos discapacitados en la sociedad, así como también en las escuelas no especializadas. Aunque esto último resulta dificultoso ya que no todas las maestras tienen conocimientos sobre las diferentes discapacidades. Además un chico con capacidades reducidas necesita constantemente el apoyo de un acompañante terapéutico, pero esto no es aceptado en varios centros educativos.
La sociedad muchas veces cierra los ojos y se niega a enterarse sobre estos angelitos. Las pruebas que se han hecho en escuelas medias dieron como resultado el rechazo no sólo de los propios alumnos, sino de los padres. Porque aunque muchos se ofendan en estos ámbitos es donde hay mucha discriminación.
Las puertas del Instituto de Nivelación Psicopedagógico se abren de lunes a viernes de 9 a 16 horas. Durante ese tiempo los chicos no sólo aprenden sino que también se les otorga desde el desayuno hasta la merienda y se los baña.
Los chicos autistas necesitan una estructura rigurosa y si un día dejan su actividad retroceden notablemente. Es por esto que los fines de semana también tienen apoyo. Los llevan al zoológico, al río, de campamento o al supermercado.
Muchas veces los que llegan de los barrios más pobres del partido con ropas desgastadas y algo sucias, reciben también la contención y la ayuda necesaria. Ángela no escatima en gastos. Les compra ropas, zapatillas y les brinda un plato de alimento caliente. Y en varias oportunidades ha ido personalmente en remis a buscar a los alumnos.
En los años de tratamiento no sólo se los ayuda, sino que también se los capacita para un futuro laboral. Hay muchos chicos que se recibieron. Por ejemplo, uno de ellos está haciendo un taller literario y escribió un libro. Los que ya están preparados para trabajar lo hacen en locales de comidas rápidas o a través de manualidades como hacer escobas y venderlas.
La primera impresión que se tiene al visitar el lugar es que mandar a un hijo allí es costoso. Pero esto no es así ya que el único subsidio que reciben es el de PAMI, pero se lo otorgan cada seis meses y con eso no alcanza.
La directora Ángela García Ramírez es la encargada de sustentar la institución ya que muchos de los chicos son carenciados. Ella les brinda el transporte, los materiales y los alimentos. Y muchas veces el dinero no es suficiente y deben arreglarse como pueden.
Algunos alumnos están becados y cuando el cupo es limitado se recomiendan otras instituciones.
En el Instituto de Nivelación Psicopedagógico a los chicos no les falta nada, pero tampoco les sobra. Es por eso que las puertas siempre están abiertas para recibir donaciones, no necesariamente deben ser monetarias sino también ropa, libros, calzados, útiles y juguetes.
Para aquellos que están interesados pueden acercarse a Ramseyer 717 o comunicarse al 4790-3264 / 8172, de lunes a viernes de 9 a 16 horas.
Florencia Avalos

Vicente López

Por favor, déjenos su comentario acerca de esta noticia

Nombre
E-MAIL
Comentario
 

VOLVER