[Edición #529 | 22.08.2006]
| En San Isidro y Vicente López comienzan las especulaciones
Los radicales K se suman a la concertación plural
Indudablemente la imagen radical obtenida el sábado pasado en el Centro Asturiano de Vicente López, indica que cada uno de los múltiples fotogramas darán vida a una nueva película. En este caso, filmada en distintos escenarios del territorio nacional y con los más variados actores radicales. El encuentro del sábado ratifica la clara vocación de un sector del centenario partido, que está dispuesto a despegarse de la vieja estructura partidaria. Prácticamente la totalidad de los gobernadores radicales, sumados a más de 130 intendentes que dieron el sí, indica que un amplio sector de la población se encamina, en términos electorales, hacia la conformación de la concertación plural.
Lo que otrora el general Juan Domingo Perón llamaba la recreación del campo nacional y popular, hoy las circunstancias políticas las definen como pluralidad. Un camino emprendido por el peronista Néstor Kirchner y que a la luz de los hechos, va sumando cada vez más voluntades. Pero como suele suceder con los ríos que bajan de las montañas, arrasan de todo, piedras, lodos y cuanta resaca encuentra en su paso. Y en la construcción política, los comienzos suelen ser así. Es ahí donde el peso de quien conduce el espacio, en este caso el primer mandatario, va marcando el rumbo correcto. Caso contrario, se corre el riesgo de amontonar, por lo tanto la cuña puesta para detener el fango se convierte en un biombo de papel. Si bien las especulaciones políticas dan a marzo como la fecha en que el panorama se clarifique, el mientras tanto va transcurriendo. Y transcurre con muchas confusiones. Por lo pronto, el radicalismo oficial salió al cruce de los denominados “radicales K”. Las primeras declaraciones del propio presidente de la UCR, Roberto Iglesias, aseguran que quienes vayan por fuera del partido serán expulsados. La velada amenaza de poco y nada parece importarle al resto de los “Boinas Blancas”, que se muestran muy dispuestos a quebrarse. Y llegado, el caso a doblarse. La división surgida a partir de la convocatoria de Kirchner, parece una traza de mano única.
Por lo pronto, Gustavo Posse, uno de los principales armadores de esta movida pluralista en territorio provincial y en mucha medida el intendente Enrique García, se ven muy pocos preocupados por lo que digan los grandes popes radicales. “Esto es un camino sin retorno, la gente ya no quiere peleas, prefiere que nos juntemos y trabajemos por el país” razonaba el intendente Gustavo “Cholito” Posse, al finalizar el encuentro de Vicente López. Lo propio argumentaba Roberto Porcaro, un radical con llegada a Néstor Kirchner, e integrante del espacio “Compromiso K” en territorio provincial.
Lo interesante y atractivo, políticamente hablando, es ver cómo transcurrirá la película en San Isidro y en Vicente López. La trama recién comienza y aún se espera que más actores se sumen al elenco. Otros quedarán heridos, y algunos de muerte. Estos últimos, tal vez, logren conchabarse en otro set de filmación.
Detengámonos hoy en San Isidro, un distrito con mayor cultura frentista y de alianzas. En estos pagos -con un radicalismo encuadrado al poder oficial- el coqueteo entre el oficialismo y el arco del peronismo kirchnerista ha comenzado a rodarse. La relación directa y sin intermediarios, entre Gustavo Posse y el presidente Kirchner, dejó descolocados a muchos peronistas, que hasta ayer eran críticos del intendente. Una clara sintonía de esta buena relación es la gran cantidad de obras públicas que se están llevando a cabo en el distrito.
“Con Gustavo se puede trabajar, es un intendente que mira para adelante y piensa en el país antes que en los intereses partidarios” decía el presidente de la nación, al momento de habilitar las obras de Las 4 barreras, en Beccar. Toda una definición política, que marca los límites por donde transcurrirá el film.
A la fecha, todo inicia que Gustavo Posse será el director de la película que se desarrollara en su distrito. Como tal, intentara definir cuáles son los actores peronistas que lo acompañaran en el 2007.
A nadie le pasó inadvertidas las recientes declaraciones públicas del jefe comunal sobre algunas figuras de la política local. Si bien la cuestión de seguridad era el centro de las divergencias, lo real fue que el intendente buscó diferenciarse de aquellos peronistas que lo vienen castigando más duramente. Sebastián Galmarini, presidente del PJ local, enrolado en el kirchnerismo, los ex concejales Miguel Maldonado y Franca Sicala, y en menor medida el concejal Leo Martín (Frente para la Victorial-PJ) parecieran ser los excluidos por el possismo a la hora de amalgamar un esquema electoral. Lo que no significa que queden marginados del Frente para la Victoria. En última instancia, será seguramente, quien maneje el lápiz, el que confeccione las futuras listas de concejales.
Por otra parte, la conformación de la mesa “Kirchner presidente 2007”, estaría indicando que por ésta puerta, podría salir alguna suerte de lista electoral -no la única- integrada al possismo.
Dentro del espacio “K.2007” conviven ex concejales, dirigentes sindicales y políticos peronistas, y sectores ligados a los movimientos sociales. José Luis Casares, secretario general de la C.G.T. Zona Norte, el dirigente José Luis Di Lorenzo; Adrián Ravic, funcionario del ministerio de Desarrollo Social, dirigentes del sindicato de municipales de San Isidro, la ex concejal Laura Van Lake y su par Marcelo Kaspar, junto a “Fafe” Martínez, del Movimiento Barrios de Pie, son algunos de los que hoy se muestran muy predispuestos a cerrar filas con el possismo. Por su parte, el ex concejal peronista Hugo Aserrat, Director provincial de Loterías, con posturas más críticas hacia el oficialismo municipal, asegura que antes de pensar en las listas, hay “que ordenar nuestro propio frente interno”. Y asegura que “hay muchos compañeros y amigos que hay que convocar para construir el país en serio que hoy está levantando el presidente, y que en la provincia refleja Felipe Solá. La concertación plural no se debe simplificar sólo entre dirigentes”. En la misma sintonía y con una conocida postura crítica hacia el gobierno municipal, se encolumnan Santiago y Francisco Cafiero. Aserrat, como los Cafiero, integran la mesa “Compromiso K 2007”. En otra vereda, también encuadrada dentro del kirchnerismo, se sitúan dirigentes de estatura como Hugo Marinucci, la diputada nacional Teresa García, el abogado Maximiliano Marga y el concejal Pablo Fontanet. Ellos están convencidos que una cosa es sumar y otra amontonar. “La conformación de una lista debe ser el resultado de un trabajo común, el de compartir una misma visión, en este caso del municipio que queremos, por lo tanto, me parece, que antes debiéramos analizar otras cuestiones más importantes”, argumentaba el joven Marga.
Más cercano al esquema possista se sitúa el concejal Raúl “Lalo” Lauzurica del Bloque 17 de Octubre. En San Isidro la historia recién comienza y promete tener muchos altibajos. Por ahora, los “radicales K”, para ser más precisos, el possismo, estaría predispuesto a salir a la cancha respaldando una lista compartida. En definitiva un esquema que parece estar marcando el rumbo indicado por el primer mandatario y que los “radicales K” parecieran acatar. Si algo queda claro es que la foto lograda por los K en el Asturiano, es mucho más contundente que los votos que pueda aportar la mayoría de esos dirigentes radicales. Algunos de ellos, desprestigiados y con causas judiciales sobre sus espaldas -caso Enrique García-. Por lo tanto, la fotografía de Vicente López tiene su precio e indudablemente se traducirá en el armado de muchas listas distritales. Bajo este esquema, posiblemente, aquella atractiva rebeldía peronista forjada por Juan y Eva Perón, podrá momentáneamente quedar a un lad
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