[Edición #524 | 21.06.2006]
Vicente López | Vicente López, mientras el intendente busca el calor de Kirchner
La interna del peronismo con ritmo nipón
Muchos factores podrían definir al peronismo, pero seguramente el más significativo o emblemático lo constituya su fuerte vocación de poder. Un instrumento que los “descamisados” saben utilizar muy bien. Y a partir de ahí, logran modificar la realidad. No necesitan llegar al gobierno para ejercer el poder. No son meros administradores y la historia avala esta suerte de premisa. Por eso resulta una trama compleja y apasionante, descifrar la lógica del movimiento creado por el general Perón y su compañera Evita. Pero disquisiciones al margen, lo cierto es que los muchachos tienen una gran capacidad para intuir y olfatear cuando les llega el turno.
El peronismo se asemeja a esos ríos que se bifurcan pero que siempre se nutren de la misma naciente. Podrán tomar distintos rumbos pero a la hora de sumar caudal parecieran “endicarse” a modo de alcanzar el nivel adecuado que logre mover las poleas de la gran maquinaria. Bastaría ver la realidad que hoy transita el país –a partir de la llegada de Néstor Kirchner– para comprender, en parte, esta situación. Es indudable que la impronta del presidente Néstor Kirchner está cargada de toda la mística y prosapia peronista. El santacruceño no llegó para transitar los despachos oficiales como un presidente más: vino a ejercer el poder a pleno, y por lo visto lo está realizando. Sobre esta saga va edificando y así es como se le suman viejos dirigentes peronistas, algunos con rico pasado, otros enriquecidos. También están los menemistas conversos, los duhaldistas aggiornados, los kirchneristas de la primera hora, y los infaltables oportunistas, que suelen actuar como la bosta de paloma, “no sirven para nada, pero joden”. Y por supuesto, no faltan los sectores de la oposición que miran con muy buen agrado la figura del presidente. Alcanzaría con recorrer la Zona Norte para confirmar esta premisa. La muestra más elocuente la constituye Vicente López y, en menor medida, San Isidro. Pero hoy por hoy, la mayor atención política está centrada en los pagos de Vicente López.
Este municipio es gobernado desde hace 20 años por el radical Enrique “Japonés” García. La administración municipal, además de estar acusada e imputada penalmente por hechos de corrupción –el propio intendente está imputado en los tribunales de San Isidro, por malversar fondos en 4 millones de pesos / dólares, ver mas información www.diariolonuestro.com.ar-, carga con una realidad que en los últimos años le viene jugando adversamente al peronismo. No por casualidad, desde el 2001 viene perdiendo espacio político y sumando fuerte rechazo entre la población. De ser una clara y contundente mayoría electoral, hoy es una tibia sombra de aquellas luces: en la última elección apenas llegó al 20% de los votos. Es cierto, está en terapia intensiva, agonizando, pero distante aún de su muerte. Conocedor de cómo suelen mitigarse estos dolores, salió rápidamente a buscar un buen médico: Néstor Kirchner. Alcanzaría un simple empujón, y Enrique García no sale del estado de shock. Electoralmente está minusválido, pero todavía cuenta con buenos contactos políticos. Su socia, y amiga política Diana Conti -viene acompañando sin cuestionamiento su gestión de gobierno desde el 99-, ex Partido Intransigente, ex Alianza, y ahora devenida en “kirchnerista de la primera hora” y sin predicamento y compromiso con el distrito, es quien le arrima contactos con el gobierno nacional. Suceder a su amigo García sería su mayor anhelo. Por su parte, la oposición, que es la mayoría en términos electorales, aún no ha logrado expresar un mensaje aglutinador, está dispersa. Y esto se viene evidenciando en el Concejo Deliberante. A excepción de otros partidos políticos, que sí han ejercido una seria y responsable oposición, el peronismo se mostró, generalmente, dispuesto a bailar con el poder que ostenta García. Salvo algunos concejales, que ya no están y que marcaron una fuerte oposición, hoy el peronismo continúa navegando a dos aguas. Mientras el bloque peronista que integran Mabel Sabin –del riñón del empresario Guillermo Ferraro y Rodolfo Greco, hombre de Alberto Oliva, coquetea muy elegantemente con el pope radical, el Frente para la Victoria no parece tener muy claro su eje. Sin embargo, Sabin y Greco en menor medida, hoy se reconocen como cercanos al kirchnerismo. Por su parte, el Frente para la Victoria llegó, cabe recordar, como producto del dedo sabio del poder central. Impusieron a un candidato, Arturo Stanic, un absoluto desconocido que breva en la fuente ideológica de Juan Carlos Blumberg. Stanic aún hoy dice que García es un buen intendente; de hecho, lo acompaña y participa de muchos de sus actos en busca de posar para la foto. Se ufana que tiene “diálogo directo con Néstor” y no oculta su intención de reemplazar al intendente. El segundo concejal, Juan Carlos Schneider, es un peronista conocido y respetado en la militancia local, e integra el gremio de los porteros, su relación con el Grupo Coincidencias lo lleva a estar cerca de la diputada nacional Graciela Rosso. Por su parte, Alicia “Lisi” Soria, perteneciente a las denominadas Madres del Dolor, llega al Concejo de la mano también de la “rosca” política. Por su parte, el Secretario General de los Trabajadores Municipales de Vicente López, Víctor Pirillo, un crítico histórico de la actual gestión municipal, no oculta su intención de caminar los pasillos del municipio o de La Plata. Pirillo trabaja codo a codo con César González, del gremio de Vialidad y ambos están muy distantes de Stanic, a pesar de haberlo apoyado en su candidatura. Todo este desaguisado presentado por el peronismo-kirchnerismo motivó que muchos peronistas inclinaran su voto para la lista del ARI-Vecinalismo. Tal vez ahí radique la explicación del porqué del magro resultado electoral de octubre del año pasado. Apenas 29 mil votos, lo que demuestra que en Vicente López, la fuerza de Cristina y Néstor Kirchner y de Felipe Solá, -que ganaron muy claramente- no alcanzaron para trasvasarle votos a los candidatos locales. A los pocos días de llegar, el bloque del Frente se fracturó. Alicia Soria armó rancho aparte. Mientras Stanic conformaba un bloque con un criterio estrictamente personalista y distante de las otras expresiones del Frente, Soria incorporaba a un ex funcionario del gabinete de García. En el resto del Frente para la Victoria, cada uno atiende su juego. Por un lado se presentan los dirigentes José Armaleo, Gustavo Albanese, Rodolfo Santángelo, Raúl Boemo y Claudio Leveroni, ligados a la diputada Rosso -con muy buenas relaciones con el gremio del SUTHER-, y el Movimiento Evita que preside el diputado provincial Alfredo “Loby” Antanuccio. Junto a diversos sectores de la comunidad conformaron el denominado Grupo Coincidencias. Este nuevo espacio, claramente identificado con el gobierno nacional, cuenta con la adhesión de funcionarios y dirigentes seccionales, gente de la cultura, simples vecinos y diversas organizaciones culturales, y sobre todo está logrando penetrar muy lentamente sobre aquellas capas electorales que a la fecha el peronismo no logra seducir. Para revertir esta situación, eligieron al periodista Miguel “El Tano” Armaleo como candidato a intendente. A excepción de García, que lo detesta, no cosecha en su haber cuestionamientos negativos. Sólo carga con el infortunio de un año de prisión, por denunciar a la gestión municipal, mientras el resto del peronismo y otros sectores de la oposición cerraban filas con el mandamás municipal. Por su labor profesional es un conocedor de todo lo que pasa en la comunidad. Su amplitud de criterio y su permanente vocación de conciliar y aportar propuesta e ideas, le permitió ganarse el respeto de propios y extraños. Por ahora, es sólo una buena expresión de deseo; le queda un largo camino por recorrer. Armaleo deja muy en claro que su límite y el de Coincidencias, es el “Japónes” García: si hay peronistas que aceptan o se bancan las presiones de arriba, allá ellos, nosotros decimos no a esta gestión, que ha logrado sumar incapacidad con deshonestidad. También están en el escenario Miguel Quintabani y Eva Valenzano, que quedaron relegados de la puja electoral y que fueron los que dieron de algún modo el puntapié inicial a la hora de armar el Frente para la Victoria en el orden local. Ellos, al igual que Graciela Acervi -se jugó desde un principio con Kirchner, y por tal se la define como pingüina pura cepa-, Gustavo Núñez y Daniel Viaggio, intentan buscar alguna estufa kirchnerista que les garantice pasar el invierno.
La contracara de esta situación la constituye la diputada nacional Lita Artola, otrora “revolucionaria”, que llega a la Cámara de la mano de Aldo Rico y ahora se inscribe en el kirchnerismo, como quien retoma el cauce del río liberador. Su intención de jugar fuerte en el distrito no es ningún secreto. Por su parte, el actual viceministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, viene siendo operado por algunos que apuestan a su figura como candidato. Arroyo carga con una seria mochila profesional y una buena gestión al frente del ministerio. Quienes lo conocen saben de su honestidad y su vocación por sumar a la hora de construir un espacio amplio. Detrás de él se encolumnan militantes ligados a Aníbal Fernández y a la vieja estructura del peronismo distrital. Y no faltan los tradicionales oportunistas que buscan en él, la cercanía al poder central cuando no, algún conchabo. Otro dirigente que muestra su interés de ser candidato es el funcionario provincial Carlos Bartoloni, vecino de Munro. Un veterano militante con un pasado en el duhaldismo, ahora ligado al felipismo.
Dentro de este amplio marco electoral que presenta Vicente López, con un García coqueteando con el poder central, no faltan los genuflexos. Allí están las figuras que hasta ayer acompañaron al jefe comunal. Félix Majer, Juan José Vigliecca, actual presidente del PJ de Vicente López, o bien Luis Liberali, que hoy buscan un anclaje en el kirchnerismo. La saga de dirigentes y militantes que pujan por un espacio que tenga línea directa con Balcarce 50 es inagotable. Pero lo cierto es que en Vicente López, todos estos nombres no alcanzan para inquietar al mandamás municipal. Un intendente que, temeroso de que los juicios que penden sobre sus espaldas lo eyecten al ostracismo, esta jugando sus fichas junto a Néstor Kirchner. El historial de la gran mayoría de estos dirigentes -que intentan disputarle el sillón de intendente-, viene demostrando que más allá de pelear por un par de concejales o acomodar sus cuestiones personales, no muestran vocación de poder.
Si bien la oposición está en un excelente momento para doblegar al intendente, primero deberán generar el marco adecuado si pretenden que el poder central deposite su mirada sobre una figura aglutinante. Recién ahí, tal vez, el poder central decida soltarle la mano a García para cambiar de jugador. Para esto deberá emerger una persona con un mínimo predicamento en el distrito, que haya marcado seria y responsablemente su oposición al oficialismo. Que sea capaz de aportar ideas superadoras y no meros discursos de ocasión. Y sobre todo, que su impronta no esté marcada por las contradicciones de quien busca tan sólo el poder, como un fin en sí mismo, sino que lo utilice como una herramienta para cambiar la realidad.
Vicente López
| Fecha: |
22/11/2007 |
| Nombre:
| marcelo jacks |
| Email: |
interarg@hotmail.com |
| Comentario: |
asi que estuviste guardado pedazo de periodista no lo sabia contame como fue tu paso por la mazmorra y que pedazo de dobul que soso por que te encanaron si yo mhubiera sido tu abodago ahora serias intendente pedazo de dobul¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ pero bueno te perdono por que sos un tanebrutite y mas calzonne... pero tenes tu ondita ehhh¡¡¡¡¡¡ te lo reconozco. chau aparato sino te matan te sigo leyendo...
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