[Edición #557 | 05.11.2007]
Nación | El peronismo ratificó su poder nacional. Para la oposición, no hubo segunda vuelta porque los votantes se “equivocaron” de boleta
Crónica de un triunfo anunciado

Cristina ganó cómodamente en Tigre y San Fernando, mientras que Carrió se impuso en San Isidro y Vicente López. A excepción de Sergio Massa en Tigre, los otros municipio no mostraron alteraciones en sus conducciones. Los actuales intendentes perdieron fuerte cantidad de votos. Si las sorpresas electorales existen, en las elecciones del pasado domingo parecieron tomarse un respiro: nunca antes -desde el advenimiento de la democracia- se sabía con tanta anticipación el triunfo de un candidato. En este caso, el de la peronista Cristina Fernández de Kirchner. Sólo en el imaginario mal intencionado de las encuestadoras y de alguna prensa comprometida políticamente, existía la posibilidad de una segunda vuelta. Nada indicaba lo contrario. La segunda vuelta fue instalada con suma habilidad publicitaria por los máximos dirigentes que diseñaron la campaña de Elisa Carrió y en menor medida por la mesa de Roberto Lavagna. La distorsión llegó al extremo de denunciar que en miles de mesas de todo el país, faltaron boletas del ARI. Motivo suficiente, dijeron, como para perder cientos de miles de votos y por consiguiente, la posibilidad de una segunda disputa. De ser cierta esta apreciación, estaríamos ante la presencia de un verdadero ejército de sombis o perejiles: como no encontraron la boleta del ARI o de Lavagna, de bronca, se inclinaron por Cristina Kirchner o el PO. Un verdadero disparate que aún hoy, algunos alimentan por los medios de comunicación. Es cierto, la derrota no es fácil de digerir, pero más complejo es reparar el engaño. Todo indica que el triunfo de Cristina de Kirchner (45% de los votos) se basó en la tranquilidad y estabilidad social y económica que deja en puerta el gobierno nacional. A pesar de esta realidad, la tradicional clase media- tal vez los más beneficiados-, no la acompañaron a la hora del voto. No así los sectores más postergados. En Vicente López y San Isidro, Carrió obtuvo el 37% de sufragios, y Kirchner pisó el 25%; mientras que en Tigre y San Fernando, la ecuación se invirtió: Cristina 43%, Carrió 23.Pareciera que a medida que van alcanzando mejores niveles de vida, la población se distancia del peronismo. No por casualidad, Carlos Menem logró cautivar a esa burguesía nacional ligada al individualismo material. La elección del 99 fue un claro ejemplo, ganó cómodamente. Hoy, el peronismo que encarna Cristina Kirchner parece ser el mejor puente por el que quiere transitar un amplio sector de la población que aún hoy ve la luz muy distante. El triunfo del Frente para la Victoria, en regiones alejadas de los grandes centros urbanos, es una muestra incontestable. Es evidente que el peronismo sigue siendo la única opción (y esperanza) válida, a la hora de dar respuesta a las necesidades básicas de la población. La gran capacidad que tienen los herederos de Perón para comprender e interpretar los cambios y humores sociales, les ha permitido ser los artífices de las grandes transformaciones que vivió el país. Y también en nombre del país se entregó su patrimonio. ¡Vaya si lo sabe Menem y la gente que lo votó!. ¡Y los de la Alianza, claro!.Cristina Kirchner tiene por delante una trama compleja. Los índices de exclusión social y de pobreza, al igual que la distribución de la riqueza, no son datos alentadores. Tampoco la falta de horizonte para millones de argentinos, especialmente los jóvenes. La deserción escolar y la abulia social con la que cargan millones de chicos, no son cuestiones menos preocupantes. Todo esto no hace más que generar un alto clima de inseguridad. A su favor cuenta que hoy el Estado está más consolidado y presente ante los requerimientos populares. Si la nueva presidenta tendrá que lidiar con estas situaciones, Daniel Scioli (48% de los sufragios), no se queda atrás. La provincia carga con serias deudas sociales y políticas. Y un rojo que superaría los 2.000 millones de pesos. La inseguridad, el otro gran problema.Al igual que Cristina, Daniel Scioli venía siendo el ganador desde hace varios meses. Tal vez la mayor sorpresa fue la buena elección de la radical escindida, Margarita Stolbizer, y la estrepitosa caída de López Murphy. La derrota de intendentes históricos también marcó la nueva geografía política. En distritos como Tigre, Lomas de Zamora, San Miguel, Luján y Quílmes, por caso, donde los denominados aparatos eran invencibles, sucumbieron ante la avalancha de votos. Otros vieron mermar seriamente sus caudales electorales. Tal el caso de Vicente López y San Fernando. Si bien Scioli para muchos es la contracara de la política, no es menos cierto que sin ésta, concretar los sueños de millones de bonaerenses se torna complejo. Si la inseguridad es una tema controvertido de solucionar a corto plazo, la falta de viviendas, de agua potable y red cloacal no se quedan atrás. No en vano el electo gobernador asegura que será el intendente 135. Traducido en buen romance significa que respetará cada una de las realidades que ellos simbolizan. Deberá convivir con intendentes acusados de corrupción, con procesados e imputados -como lo es Enrique García-. Los resultados del domingo dejan al descubierto que varias comunas han visto cambiar la conducción política. Tal el caso de Tigre. En este distrito, el tradicional partido fundado por el fallecido Ricardo Ubieto, Acción Comunal, mordió por primera vez el polvo de la derrota.SAN ISIDRO: no le perdonaron su alianza Si bien obtuvo un contundente triunfo con respecto al resto de las lista, los sufragios acumulados son los de menor cuantía desde los inicios de su gestión. El pasado domingo Gustavo Posse logró el 44%.de los votos mientras que en segundo término se sitúo el ARI de Pablo Chamatrópulos con el 15%, y detrás vino el PRO con un 13%. Si uno observa la parábola electoral, se podría inferir que el vecino tradicional de San Isidro -más cercano a las clases altas- no le perdonó a Posse su alianza con Cristina Kirchner. Sin embargo, lo que perdió por un lado, lo habría recuperado en parte con la incorporación de los peronistas. Sobre la base de los votos conquistados -debía renovar 10 concejales- el oficialismo logró 8 ediles. Por su parte, el ARI se alzó con 2, y lo mismo sucedió con el PRO. De este modo, el oficialismo quedará con 15 concejales, y la oposición con los restantes 9. La peor parte en estas elecciones -seguramente es la sorpresa- se la llevó el PJ. Sebastián Galmarini, que encabezaba la lista, cayó con un resultado inesperado: 8%. En la intimidad del dirigente aseguran que la derrota se motivó ante la falta de apoyo del resto del peronismo, más que a yerros propios. Cierto o no, lo real es que el peronismo volvió a los índices del 2003. Si el PJ está en pleno debate y crisis, el “possimo” transita la cinta de la vida mirando (no sin preocupación), su futuro político. Con un Gustavo Posse que estaría dejando el poder local en el 2011, inevitablemente surge quién lo sucederá. En esta grilla se sitúa el concejal Carlos Castellano. Pero éste no sería el único punto álgido. La figura de Sergio Massa, junto al acompañamiento de algún diputado provincial, y sus ansias de acumular espacios más allá de Tigre, también los tiene ocupados. A tal extremo llega la preocupación, que la C.G.T. que preside José Luis Casares apoyó al candidato Casaretto en Tigre. Una jugada que Massa parece no olvidar. Saca el siciliano de adentro y augurando “vendetta”.Hoy por hoy, Gustavo “El Cholito” Posse es un referente regional de peso y nada indica que quiera perder ese espacio. La historia recién empieza y promete varios capítulos.TIGRE: Massa, el desafío de ser mejor El joven Sergio Massa (36) se alzó con la victoria. La particularidad la constituyó que Acción Comunal fue el partido más votado, 41,80%; Massa, Frente para la Victoria 40%. Sin embargo, Massa logró su triunfo gracias al flujo del partido vecinal Acción para Crecer: le aportó el 7% de los votos. De este modo, el actual director general del Ansses será quien regirá los destinos de Tigre, en principio, por cuatro años. Un prolijo trabajo al frente del organismo oficial y una campaña larga y bien pensada, sumada a que muchos dirigentes de Acción Comunal se pasaron al Frente, consolidaron la victoria. La muerte de Ubieto y la tibieza del candidato Casaretto terminaron de cerrar el círculo. A diferencia de otros distritos, Massa encontrará un municipio ordenado, estéticamente prolijo y una administración bien conceptuada por los vecinos. Superar esa impronta, tal vez sea el verdadero desafío. La otra piedra en el camino pasa por el Concejo Deliberante. Acción Comunal tendría un bloque de 14 ediles, mientras que el Frente 10. En tren de especulaciones, se asegura que el libro de pase ya está abierto. Y no sólo algunos concejales podrían arrimarse al Frente para la Victoria, no se descarta que Massa abra las puertas del ejecutivo. No pocos ven en el derrotero político del funcionario, una proyección regional: la idea es poner base en cada uno de los distritos. Cuestión ésta que ya está develando a varios intendentes.VICENTE LOPEZ: García, la peor elección de su historia Mientras Manolo Quindimil era derrotado luego de 24 años de hegemonía, su par el imputado Enrique García lograba un magro triunfo electoral. Gracias al salvavidas que le tendió Cristina, sumado a su trabajo distrital y la dispersión opositora, “El Japonés” logró el 32% de los votos, la peor elección en toda su historia. En realidad un 22% si se toma la cantidad de electores (220.867). Un triunfo que apenas le reportó 6 concejales, cuando tenía que renovar 10. En segundo término quedó el PRO, 2 concejales. El ARI dividido logró, gracias a la ola Carrió, 4 ediles, dos para cada sector, (Vida y ARI propiamente dicho). Si bien a partir del 10 de diciembre el oficialismo tendrá 9 concejales, la “seducción de voluntades opositoras” lo llevará a tener no menos de 13 adeptos. La sorpresa la constituyó lo que muchos definen como los rostros de la derrota: las colectoras del Frente para la Victoria. Para ellos la ola K no existió. Ni se enteraron que había que subirse para lograr una muy buena elección. Más bien hicieron todo lo posible para esquivarla. Tanto la lista de los sindicalistas Victor Pirillo y César González, al igual que la del concejal Arturo Stanic -un opositor controlado-, estuvieron muy distantes de una elección seria y responsable. Otros que parecían jugar para el oficialismo -por error u omisión- fueron los de la lista del radicalismo que encarnaba Ricardo Ortíz. Un radical que estuvo (lealmente) al lado del imputado intendente durante 12 años, fue presidente del Concejo Deliberante. Con 23 listas enfrentando al oficialismo, cada una atendiendo su juego y con escasa vocación de unidad, algunas con mucha historia pero paupérrimos votos en su haber -la vecinal de Javier Varani o el Partido Obrero por caso-, era previsible un triunfo del oficialismo. A la hora de votar, ese 30% poco y nada le importó que la actual administración esté atravesando por severos juicios penales por hechos de corrupción administrativa -ampliar datos en www.diariolonuestro.com.ar-. Tampoco le pesó que la actual administración desoye a la mayoría de los vecinos. El llamado voto cómplice funcionó sin culpas.Con 20 años de gestión -va por otros 4 más-, y un reloj que le va marcado el paso inexorable del tiempo, Enrique García logró cruzar el puente en medio de una gran tormenta. SAN FERNANDO: Un triunfo con sabor amargo En la Capital Regional del peronismo, el actual intendente Osvaldo “El Gallego” Amieiro obtuvo un magro triunfo, 27% de los votos. Detrás se situó el peronista Luis Andreotti (18%), secundado por el ARI (12%) y el también peronista Juan Estanciero (11%). De acuerdo con los datos obtenidos, Amieiro ha sido el intendente que peor elección realizó en toda la región. Seguramente más compleja hubiera sido la situación para el jefe comunal, si Andreotti y Estanciero dejaban de lado las pretensiones personales de lado. “Creo que Amieiro está cumpliendo un ciclo, hay que realizar muchos cambios”, confiaba a este medio, un joven funcionario, dejando entrever la interna que por estas horas está deslizándose entre cuatro paredes. En el Concejo Deliberante habrá otro punto de discordia política. Allí el bloque que preside el concejal Juan Estanciero tendrá 8, Andreotti 2 y el ARI 2 y el oficialismo 8. Como se observa, el mañana no es del todo alentador. Salvo que el libro de pases comience a operar.En San Fernando, de la mano de Carrió, el ARI mostró la cara de la sorpresa; logró meter dos concejales en el Concejo. Uno de ellos es Germán Walker quien vuelve al recinto. También la ex edil Liliana Piani hoy estará sentada en la Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires en el bloque del ARI. Con una larga y comprometida militancia política dentro del peronismo, Piani será la única diputada vecina de San Fernando. La otra, Mónica Pelagatta, dejará su banca del PJ a partir del 10 de diciembre.
Nación
| Fecha: |
11/11/2007 |
| Nombre:
| nicolas maquiabello |
| Email: |
nmaquiabello@hotmail.com |
| Comentario: |
lo unico bueno de esta eleccion en Vte. Lopez es que no triunfo el sindicalista. pirillo que durante 20 años viene dirigiendo gracias al fraude el sindicato de municipales. ese señor que con su mala administracion (corructa)coloco en la lista del veraz a gran parte de sus compañeros. y con un sueldo que el percibe de los mas bajos del municipio hoy es millonario Sr armaleo usted es un buen peridista y como lector de su diario le pido que investigue a este señor. desde ya muchas gracias en nombre de todos los empleados municipales |
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